La dieta nórdica

Cuando se trata de regímenes dietéticos, la variedad de opciones es prácticamente infinita. Hay muchas de estas dietas que se ponen de moda durante un cierto tiempo prometiendo resultados que nunca se alcanzan, pero también hay otras opciones muy efectivas y que incluso pueden ayudar al tratamiento de ciertas patologías.

La dieta que te permitirá bajar de peso mientras cuidas tu salud

La Dieta Nórdica es una de las más populares y elogiadas, no solo por ser efectiva para cumplir el propósito de disminuir el peso corporal, sino que además permite lograr una disminución de la incidencia de enfermedades tales como la diabetes, en cáncer y problemas en el sistema cardiovascular.

La dieta nórdica

La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluso ha promovido la implementación de este régimen alimenticio por sus beneficios para la salud. Su nombre deviene que los grupos alimenticios incluidos en la misma son consumidos frecuentemente en la zona norte de Europa.

¿Cómo hacer esta dieta?

La Dieta Nórdica se basa principalmente en ingerir carne de pescado rica en grasa y omega 3, combinadas con granos de alto contenido nutricional tales como cebada y avena, aceite obtenido de canola, diversos vegetales, legumbre, nueces y lácteos, siempre que estos tengan un índice de grasa menor al 1%.

En el diseño se esta dieta se incluyen en grandes cantidades los arándanos, los cuales contribuyen al rejuvenecimiento celular pues son ricos en antioxidantes. También deberás consumir frutas con alto contenido en fibra, tales como ciruelas y manzanas.

Entre los vegetales de mayor consumo, se encuentran los puerros, las papas, las zanahorias y las cebollas así como las conocidas crucíferas. Especialmente, este último grupo resalta por asociarse con la reducción de las probabilidades de sufrir cáncer.

También se utilizan distintas especies o hierbas aromáticas en esta dieta, tales como el tomillo, el rábano, perejil, bayas, hinojo y ajo.

Si te preguntas por las carnes rojas, es necesario aclarar que si bien no se encuentran totalmente prohibidas, si se limita su consumo e igualmente en cuanto al pollo, este debe ser ingerido de manera moderada.

Para esta dieta es importante cocer los alimentos al horno o en todo caso, prepararlos hervidos, nunca fritos. No pueden consumirse además comidas rápidas con alto contenido en grasas trans, bebidas gaseosas, azucares o cualquier clase de alimentos previamente procesados.

¿Cuáles son los beneficios de esta dieta?

Llevar a cabo esta dieta aporta importantes beneficios a la salud, entre los cuales se debe mencionarse su aporte a la disminución de los niveles de colesterol en la sangre.

Pero también contribuye a disminuir la incidencia de patologías inflamatorias, resultando efectiva para el tratamiento de enfermedades como artritis y además también permite disminuir la aparición de ataques alérgicos.

Adicionalmente la presión en la sangre también puede ser regulada mediante esta dieta, previniendo los riesgos asociados con la hipertensión, tales como ataques al corazón o posibles fallas en los riñones.

Por supuesto esta dieta también es efectiva para la pérdida de peso, pero de manera saludable, pues no ocasiona cambios drásticos que deriven en el temido efecto rebote  y mantiene una correcta Nutrición.

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