¿Escoba por cabellera? El decolorado y sus reglas de oro

¿Escoba por cabellera? El decolorado y sus reglas de oro

Puede ser verano y las californianas salir al encuentro. La ombré para las sutiles y el Balayage para resplandecer.

La promesa del decolorado suena brillante, hermosa y hasta romántica. Lucir espectacular con los rayos de sol tatuados al cabello sería maravilloso sino tuviera que realizarse por un demoledor proceso que por lo general suele dejar al cabello llorando a mares por estar reseco.

¡Y pasar sus buenas horas clavada a una silla!

El “pero” de esta ocasión va de los consejos eficaces para el cuidado del cabello felizmente decolorado. El objetivo es agitar victoriosamente la melena como en un comercial, no llevar un intento de escoba en la cabeza.

Cada cabeza es un mundo. Literalmente.

No es nada lindo decirlo pero de antemano tómese en cuenta que el decolorado no es apto para todo tipo de cabello. En primera instancia verlo con un conocedor de la materia, suena exagerado pero si se tiene una raíz débil o se es alérgico a los materiales nada valdrá la pena.

Magnifico. Se consultó y el semáforo dio verde para instalarse en la silla. Entendiendo que la pérdida del pigmento original y el proceso maltratará un poco el cabello hay que fusionarse con las reglas de oro:

  • Hidratación: El aceite ya es viejo conocido, añadido a sus queridas propiedades debuta el yogurt sin endulzar o natural. Un baño de pegajoso yogurt es poderoso.
  • Peinado: Con mucho cariño, enserio mucho cariño o habrá una ruptura que estéticamente se verá muy mal.
  • Shampoo: No es más shampoo, al menos ya no el que estaba en el estante. El matizador estará allí para ayudar junto a la crema de hidratación.
  • ¿Lavado?: Eso también cambia, el cabello está demasiado sentido y contrariamente a hidratarlo en realidad lo resecará más ya que la piel no podrá mantener su producción de aceites.
  • Estilo: Suelto. Llueva, truene, tiemble o relampaguee preferiblemente debe ser libre ya que las ataduras lo lastiman y le dejan marcas. Si la fuerza de usar coletas es grande, que la hidratación le acompañe siempre.

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